Un presupuesto doméstico rara vez falla por falta de voluntad sino por el esfuerzo que pide. El método de las tres cuentas sustituye la contabilidad diaria por una estructura que funciona sola.
En resumen
- Tres cuentas: costes fijos, gasto diario y objetivos. La nómina se reparte el día de cobro.
- Solo la cuenta del día a día pide atención, y ahí el saldo es tu brújula.
- Revisa los costes fijos una vez por trimestre; eso es todo el presupuesto.
- Si aun así quieres contar, usa categorías en lugar de apuntes sueltos.
Por qué fallan los presupuestos clásicos
Apuntar cada ticket, mantener cada categoría y hacer balance a final de mes: casi nadie aguanta eso más de seis semanas. El error no es tuyo sino del sistema. Un presupuesto que te necesita cada día pierde contra la vida diaria. Un presupuesto que funciona sin ti gana.
El método de las tres cuentas
Necesitas tres cuentas, que casi todos los bancos ofrecen gratis. La primera es la de costes fijos: ahí llega tu nómina y de ahí salen por domiciliación el alquiler, la energía, los seguros, las suscripciones, los préstamos y el plan de ahorro. La segunda es la del día a día, con la tarjeta que usas en el supermercado y en el restaurante. La tercera es la de objetivos, normalmente una cuenta remunerada, para vacaciones, muebles, coche y el colchón de emergencia.
El día de cobro
El día después de que llegue la nómina, una domiciliación mueve el importe del día a día a la segunda cuenta y el importe de ahorro a la tercera. Lo que se queda en la primera está reservado para los costes fijos. El importe del día a día es tu límite: cuando la cuenta está vacía, el mes se ha acabado para gastar. No apuntas nada, porque el saldo es la respuesta.
Fijar las cantidades
Para empezar, mira una vez hacia atrás: coge los últimos tres meses y suma todos los cargos fijos. Esa es tu cifra de costes fijos. Réstala de tus ingresos netos, fija entre un diez y un veinte por ciento del neto como ahorro y el resto es dinero para el día a día. Un ejemplo con 3.000 € netos: 1.500 € de costes fijos, 450 € de ahorro y 1.050 € para el día a día, unos 35 € diarios. Si el primer mes no cuadra, ajusta. A los tres meses los números se asientan.
La revisión trimestral
Cada tres meses miras la primera cuenta: qué cargos son nuevos, cuáles han subido y cuáles ya no necesitas. Las suscripciones son el clásico y los seguros, el clásico caro. Con quince minutos basta. Ese es todo el presupuesto.
Si aun así quieres contar
Hay a quien le gusta saber adónde va el dinero del día a día. Entonces ayuda la app del banco con categorías automáticas o contar solo cuatro categorías: comida, salir, ropa y otros. Más fino no significa más exacto, solo más cansado.
Preguntas frecuentes
¿Cuesta comisiones la tercera cuenta?
Las cuentas remuneradas casi siempre son gratuitas. Para el día a día vale una segunda cuenta corriente en el mismo banco o una cuenta gratuita en un banco directo.
¿Y los gastos que llegan una vez al año?
El seguro del coche, el impuesto de bienes inmuebles y la Navidad van a la cuenta de objetivos: el importe anual dividido entre doce, movido cada mes y devuelto en el mes en que toca pagar.
¿Funciona con dos sueldos?
Sí. Los dos sueldos van a la cuenta de costes fijos, cada persona tiene su cuenta del día a día y la de objetivos es compartida.
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